miércoles, agosto 22, 2007

Nuevos aires en las ondas para un humilde servidor


El día de hoy deja en el aire olor a hierbabuena y otras sensaciones magníficas. Quizá porque por diversos motivos mi idilio con las ondas puede verse complacido por la casa que me vio nacer-pese a haber hecho mis pinitos en la radio del instituto- , la independiente, en ocasiones precaria, pero ilusionadora y avanzada en ideas radioaviles.com .


Aprendí grandes cosas en ella como la autosuficiencia, el arduo trabajo de productor y otras cosas relacionadas con el trabajo detrás del micro. Pasaron aquel Clubdance en que servidor hacia la modesta sección de Agenda, Llámalo X en que me lie la manta a la cabeza e hice de todo y más, con un magnifico resultado teniendo en cuenta lo que disponia y lo que sabia; y después el premio gordo de estar en lo que es una emisora de moda hoy día: Medea Fm. Todos saben que no comparto ese estilo de radio, ni me gusta su música ni su mentalidad, pero agrendi la parte de estar en el micro, locuciones, tonalidades y otras cosas de radio musical. E incluso hubo coqueteos radios y tv locales sin suerte.


Ahora, como caído del cielo, mi nombre se baraja para nuevos espacios, algunos de gran responsabilidad, como son las mañanas, el alma máter de radio, incluso espacios más desenfadados del estilo magazine. De las condiciones meramente cuasi amateuristas, a profesionales sin fortuna, a otras bien distintas. Qué bueno que mi jefe y editor se acordase de mí, o que bueno mi visita de hoy.


Soplan nuevos vientos, vuelven las ganas de tener contacto con el medio, pese a haber tenido una relación de amor-odio en los últimos años. La radio ahora me sigue dando demasiado respeto, quizá porque la experiencia es un grado, quizá porque sigo aprendiendo.
Me vienen imágenes de la carretera de Antromero a casa, en que diariamente cuando salia de la piscina, me enchufaba al 100 x 100 de Javi Nieves. O al amigo Arús, que me daba los buenos días con Arús en la Cien, o las tardes de Fórmula "un tanto especial" de fin de semana que nos daba Guillem Caballé e incluso tirando a la infancia La Jungla y El Megáfono o el programa de los magnificos Gomaespuma en M80. Quizá lentamente vaya acercandome más a ellos, a pesar de una distancia considerable aún me separa.



Desde hacía año y medio, me escondía agachando la cabeza por diferentes sin sabores con el medio, proyectos fallidos, falta de financiación hasta límites insospechados, y demás condiciones desilusionadoras que pese a ser un paso al frente en mis expectativas, apenas suponían alicientes y opciones lógicas que el sentido común me animase ahacer en aquellos momentos. Como se decía en aquella célebre pelicula, me excusaba en mis recuerdos, mintiéndome acerca del " siempre nos quedará París". Y es que cuando uno apunta demasiado alto, la caída siempre es dura. Y ahora, así como un regalo me caen nuevas e interesantes opciones, cuyo futuro esta ligeramente inconcluso que invitan a una nueva frase: " este puede ser el comienzo de una bonita amistad".



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